Que pasó
La llamada Megarreforma de Reconstrucción Nacional busca recaudar fondos para enfrentar los daños del temporal y, al mismo tiempo, cumplir la promesa de campaña de bajar impuestos a las empresas. Aunque el Senado logró aprobarla por un estrecho margen, el Gobierno sufrió un revés en la Cámara de Diputados cuando el Partido de la Gente (PDG) forzó el envío de puntos clave a comisión mixta.
En los últimos días, la tramitación se volvió aún más compleja debido a la introducción de una norma que prohíbe el ‘anatocismo’ (cobro de intereses sobre intereses). Aunque la Cámara despachó casi todo el proyecto, el Ejecutivo tuvo que postergar la discusión final hasta agosto por falta de votos suficientes para asegurar sus pilares fundamentales.
El debate
El nudo del conflicto es político y técnico. Por un lado, la oposición y sectores como el PDG acusan que el Gobierno no tiene los votos para imponer su agenda económica. Por otro lado, existe una fuerte disputa técnica por el fin del interés sobre intereses: mientras algunos lo ven como una protección necesaria para los deudores, el Gobierno y expertos advierten que esto podría encarecer severamente el acceso al crédito para las personas, por lo que ya se prepara un veto presidencial.