Que pasó
El 14 de septiembre se informó que el comercio debía cerrar a más tardar a las 21:00 del jueves 17 de septiembre y que existían reglas especiales para los días feriados. La medida alcanzó a trabajadores de tiendas, supermercados y otros establecimientos.
El 16 de septiembre se detalló que los supermercados y grandes tiendas debían permanecer cerrados durante los feriados irrenunciables. Entre las excepciones estaban los almacenes atendidos por sus propios dueños y algunos recintos como restaurantes.
El debate
El objetivo de las normas es asegurar el descanso de los trabajadores durante los feriados irrenunciables, pero su aplicación suele generar dudas entre empleadores y consumidores.
La discusión se centró en qué negocios podían funcionar, a qué hora debían terminar las jornadas y cómo distinguir entre un comercio exceptuado y una gran tienda sujeta al cierre obligatorio.