Que pasó
Chile atraviesa su momento laboral más complejo desde la pandemia, con una cesantía que se empinó al 9,4%. Ante este escenario, una comisión técnica convocada por La Moneda propuso medidas drásticas, incluyendo la polémica idea de permitir jornadas laborales de hasta 52 horas semanales para dar flexibilidad a las empresas.
En respuesta, el presidente José Antonio Kast anunció un plan de reactivación que contempla una inversión de 50 mil millones de pesos. El paquete incluye la entrega inicial de 5.000 subsidios directos a la contratación, buscando frenar la destrucción de puestos de trabajo en un contexto de estancamiento económico.
El debate
La discusión se divide entre quienes apoyan los incentivos económicos directos y quienes critican las propuestas de mayor flexibilidad horaria. Mientras el Gobierno y sectores empresariales ven en las 52 horas una herramienta necesaria para la crisis, sindicatos y la oposición advierten que esto podría significar un retroceso en los derechos laborales y la calidad de vida de los trabajadores.