Que pasó
La propuesta comenzó su tramitación en el Senado el 18 de agosto e incluye cambios institucionales para reforzar las herramientas contra el crimen organizado. Entre sus elementos aparece la creación de un nuevo estado de excepción, que el Ejecutivo discutió con las Fuerzas Armadas.
El debate
Parlamentarios oficialistas y de oposición cuestionaron distintos aspectos del proyecto, lo que obligó al Gobierno a abrir conversaciones para modificarlo. La falta de votos llevó a evaluar una rebaja de la urgencia, en un intento por alcanzar un acuerdo antes de continuar la tramitación.