Siete operarios mueren en un mes exponiendo la crisis de seguridad salmonera.
1 minuto de lectura
El arranque de 2026 ha sido letal para el sector: siete trabajadores murieron en enero en faenas vinculadas a la industria del salmón. Esta crisis de seguridad ocurre justo después de aprobarse la Ley 21.789 para regular el trabajo de buceo, normativa que aún no tiene reglamento para operar en la práctica.
Entre las tragedias destacan el hundimiento del catamarán “Koñimó I” con seis fallecidos y la muerte de un buzo comercial cerca de Melinka. Mientras los gremios defienden una baja en las tasas de accidentabilidad, organismos como Ecoceanos alertan que Chile tiene el récord mundial de mortalidad en el rubro, superando ampliamente a competidores directos como Noruega.