el diario para los que no leen el diario

Ladrones se escondieron en la Catedral para robar piezas históricas.

1 minuto de lectura

Carabineros maneja la hipótesis de que los delincuentes esperaron el cierre para ocultarse dentro del templo y luego escapar forzando las cadenas desde el interior. Sustrajeron dos candelabros y tres figuras de plata y bronce que datan del año 1700, cuyo avalúo monetario es difícil de calcular por su alta importancia patrimonial.

La policía revisa las cámaras de seguridad para aclarar si actuó una banda o un solitario, ya que registraron zonas específicas como el altar mayor. El Arzobispado pidió a la ciudadanía denunciar cualquier intento de venta de estos objetos en el comercio informal, lamentando la vulneración de un espacio sagrado.

Mantente al día por correo