Kast respalda conmutación de penas carcelarias frente a advertencias de masiva impunidad.
Tras la aprobación en el Senado del proyecto que permite arresto domiciliario a mayores de 70 años, el presidente electo, José Antonio Kast, defendió la iniciativa asegurando que se trata de un cumplimiento alternativo humanitario y no de un indulto encubierto. La medida genera fuerte tensión política porque, según el actual oficialismo, la laxa redacción permitiría la libertad de condenados por violaciones a los derechos humanos y criminales peligrosos.
En respuesta, el ministro de Justicia, Jaime Gajardo, advirtió que la norma beneficiaría incluso al psicópata de Alto Hospicio, calificando el texto como “técnicamente deficiente”. Mientras la bancada socialista solicitó una reunión urgente con Kast para frenar la propuesta, el diputado de RN, Diego Schalper, reconoció que el proyecto contiene “errores graves” y requiere correcciones profundas para evitar excarcelaciones masivas no deseadas.