Cristina Fernández de Kirchner, expresidenta argentina, cumplirá su condena por corrupción en arresto domiciliario.
Cristina Fernández de Kirchner, expresidenta argentina, cumplirá su condena por corrupción en arresto domiciliario.
Cristina Fernández de Kirchner, quien fue presidenta de Argentina, comenzó a cumplir su condena de seis años de cárcel en su departamento en Buenos Aires. Esto se conoce como arresto domiciliario. La justicia argentina la encontró culpable de corrupción por irregularidades en contratos de obras públicas ocurridas mientras ella y su difunto esposo, Néstor Kirchner, eran presidentes. Además de la cárcel, fue inhabilitada de por vida para ejercer cargos públicos.
Para poder cumplir la pena en su casa, Fernández debe seguir varias reglas estrictas. Por ejemplo, tiene que usar una tobillera electrónica para que la vigilen y no puede salir sin permiso del tribunal, salvo emergencias muy justificadas. Tampoco puede molestar a sus vecinos. Si no cumple estas condiciones, podrían revocarle el arresto domiciliario y enviarla a una cárcel común. Le concedieron este beneficio principalmente porque tiene 72 años, una edad en que la ley argentina permite esta modalidad, aunque los fiscales se oponían a la medida.